Mariposas
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Se ha realizado durante más de diez años el seguimiento de veinte especies de mariposas de la Sierra de Guadarrama

MÓSTOLES/ 25 FEBRERO 2021/ Un estudio llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores, en el que participan la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), ha descubierto que los cambios del clima afectan a la biología de las mariposas.

Para ello, han realizado durante más de diez años el seguimiento de veinte especies de mariposas de la Sierra de Guadarrama, observando que “el aumento de temperatura durante los meses previos a la aparición de estos insectos adelanta sus periodos de vuelo”, según destaca la universidad en una nota.

El trabajo, publicado en las revistas ‘Ecology’ y ‘Journal of Animal Ecology’, muestra “la importancia de realizar seguimientos a largo plazo para poder predecir el impacto del cambio climático sobre la biodiversidad”, que en algunas especies de mariposas ha permitido comprobar “un incremento en su abundancia”.

En la Sierra de Guadarrama, las condiciones climáticas varían en función de la altitud, de forma que los ciclos biológicos de las especies y de poblaciones de una misma especie también son distintos en función de su distribución”, ha destacado el profesor Robert Wilson, investigador del MNCN participante en el estudio.

Este estudio permite analizar la influencia de los cambios de temperatura y humedad en el inicio del vuelo y en la abundancia de especies de mariposas distribuidas a lo largo de este gradiente altitudinal, con el objetivo de tener una información más detallada sobre el efecto del calentamiento global en las poblaciones.

Los resultados muestran que la temperatura de los meses previos a la aparición de las mariposas, entre marzo y junio, es el factor que más influye en los cambios en su fenología, ya que se produjo un adelanto en los periodos de vuelo en los años y en las zonas con temperaturas más altas”, ha añadido el profesor de la URJC David Gutiérrez.

Gutiérrez explica que “el vuelo de las mariposas comenzó entre 4 y 5 días antes de lo esperado con cada grado de aumento de temperatura“. “A pesar de esta tendencia general, la influencia de la temperatura varió entre especies y entre poblaciones de la misma especie. Por ejemplo, se observó que las mariposas que aparecen en primavera son más sensibles a estas variaciones que las que lo hacen más tarde”, ha indicado.

En el caso de las poblaciones de una misma especie, la diferencia en cuanto al periodo de vuelo entre poblaciones se debió más a la variación térmica entre años que entre zonas altitudinales, por lo que las mariposas podían aparecer a la vez en localidades a distintas alturas.

Este seguimiento del efecto de la temperatura en la fenología de los insectos es fundamental para entender las consecuencias del cambio global sobre estos animales, algunos en serio declive, que cumplen funciones esenciales en los ecosistemas como polinizadores y piezas clave en las cadenas tróficas, pudiendo además extrapolar las observaciones obtenidas a otros organismos”, concluyen.

Uno de los campus de la URJC.