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El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha condenado a la Comunidad de Madrid a indemnizar con 25.000 euros a los familiares de un paciente de 64 años con cáncer de vejiga fallecido «por falta de tratamiento y pasividad de los facultativos del Hospital Infanta Sofía«.

Así consta en una sentencia en la que la Sección Décima estima la demanda interpuesta por la familia, a través de la Asociación ‘El Defensor del Paciente’.

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Se trataba de un paciente de 64 años que acudió el 11 de enero de 2017 a su centro hospitalario derivado por su médico de cabecera tras detectarse un tumor intravesical. Se trataba de un tumor urotelial no invasivo en el momento del diagnóstico y que fue reseccionado el 8 de febrero de 2017.

A los tres meses de dicha intervención se recomendó quimioterapia y tratamiento de mantenimiento. Tres meses después no se detectó recidiva del tumor por lo que fue citado para el mes de septiembre donde sí se objetivó una recidiva programando nueva intervención para el mes de octubre.

El informe de anatomía patológica correspondió a un carcinoma urotelial de alto grado con invasión muscular. El tratamiento era cirugía radical, sin embargo, le prescribieron instilaciones.

En el Servicio de Urología no se tuvo constancia del agravamiento clínico del paciente hasta el 26 de febrero de 2018 al acudir el paciente al servicio de Urgencias, derivado nuevamente por su médico de cabecera, refiriendo hematuria persistente desde el mes de noviembre de 2017. En urgencias le trasfundieron y fue dado de alta.

Este mismo día, se fue por el servicio de Urgencias de la Fundación Jiménez Díaz, ante la pasividad de su hospital de referencia, donde fue atendido hasta su fallecimiento en fecha 15 de marzo de 2018.

Se considera que han existido dos errores graves: el primero, no indicar una nueva resección transuretral del tumor para estadificarlo, tal y como marcan las guías, y, el segundo, no prescribir tratamiento con quimioterapia que solo está indicado en el caso de que el tumor fuera de bajo riesgo, cosa que no era.

A lo anterior se suma que, tras la segunda resección en el mes de octubre de 2017, se solicitó un TAC para estadificar el cáncer, el cual fue citado para cuatro meses después. Evidentemente, nunca se realizó ya que el paciente acudió a la Fundación Jiménez Díaz donde se le diagnosticó de cáncer de vejiga con metástasis en un estado ya incurable que lo llevó a la muerte.

Natalia Moreno

Periodista. 19 años dedicada a la comunicación corporativa y la estrategia digital en el sector financiero. Es CEO de Itopía, consultora de marketing y comunicación digital y colaboradora en medios...

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