Publicidad

Atienden a enfermos graves que no pueden estar en una planta de hospitalización, pero tampoco cumplen criterios de ingreso en UCI

REGIONAL/ 26 FEBRERO 2021/ La Comunidad de Madrid apuesta por las Unidades de
Cuidados Intermedios Respiratorios (UCRI) para mejorar la atención de pacientes COVID-19 que no precisan ingresar en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tradicional, pero, por su complejidad, requieren una monitorización estrecha y un soporte respiratorio integral que tampoco pueden recibir en una planta de hospitalización convencional.

Un total de 14 hospitales generales de la red pública sanitaria madrileña junto al Hospital público Enfermera Isabel Zendal cuentan actualmente con un área de estas características, donde son asistidos pacientes con insuficiencia respiratoria aguda que requieren ventilación mecánica no invasiva y oxigenoterapia de alto flujo como parte de su tratamiento. La UCRI más grande de la red es la que se encuentra en el Hospital Enfermera Isabel Zendal, dotada con 95 puestos.

La primera operación quirúrgica en el Hospital Isabel Zendal (Foto: Comunidad de Madrid).

La Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (NEUMOMADRID) y el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) han trabajado conjuntamente en la elaboración de un protocolo donde se sientan las bases para la implantación de las Unidades de Cuidados Intermedios Respiratorios (UCRI), como los criterios de ingreso, las intervenciones a realizar y el perfil de los profesionales que deben conformar el equipo de trabajo.

Por otro lado, el grupo de trabajo científico asesor de la Viceconsejería de Salud Pública y Plan COVID-19 ha elaborado un documento consensuado entre Neumología y Medicina Intensiva que recoge las recomendaciones en cuanto al flujo de pacientes con insuficiencia respiratoria en el hospital, siendo las UCRIs un puente entre las unidades de cuidados críticos y la hospitalización convencional.

La UCRI se sitúa como una unidad intermedia donde se tratan tanto los pacientes que empeoran y necesitan un soporte respiratorio más intenso, como los pacientes que salen de la UCI y precisan técnicas de apoyo que no se pueden ofrecer en una planta de hospitalización convencional.

Son unidades eficientes para la gestión de estos pacientes, donde el proceso de retirada de la VMI (intubación) o la decanulación cuando se practica una traqueotomía, pueden realizarse con el tiempo y la dedicación necesaria para lograr una recuperación óptima del paciente.

Natalia Moreno

Periodista. 19 años dedicada a la comunicación corporativa y la estrategia digital en el sector financiero. Es CEO de Itopía, consultora de marketing y comunicación digital y colaboradora en medios...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.