El entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, se enfrenta mañana a un juicio en la Audiencia Provincial de Madrid por presuntamente haber defraudado 1.062.079 euros a la Hacienda Pública en los ejercicios fiscales de 2014 y 2015.
La Fiscalía de Madrid solicita para el técnico italiano una pena de cuatro años y nueve meses de prisión, así como el pago de 3.186.237 euros en concepto de multa, según consta en el escrito de acusación.

Según el Ministerio Público, Ancelotti, a pesar de haber declarado su residencia en España y fijar su domicilio en Madrid, omitió parte de sus ingresos en sus declaraciones de la renta. En concreto, solo habría tributado por su salario como entrenador del Real Madrid, dejando fuera los ingresos obtenidos por la explotación de sus derechos de imagen.
La Fiscalía sostiene que, con el objetivo de evadir impuestos, el técnico habría recurrido a un entramado de sociedades interpuestas y fideicomisos sin actividad real, domiciliados fuera de España, para ocultar los beneficios generados por su imagen.
El escrito de acusación del que tendrá que defenderse el técnico madridista en el juicio destaca que en 2013, cuando Ancelotti firmó su contrato con el Real Madrid para el periodo 2013-2016, se especificaron en su retribución tanto su salario como entrenador como los ingresos derivados de la cesión de sus derechos de imagen.
Durante su estancia en España, el técnico percibió un total de 14,8 millones de euros solo en concepto de rendimientos del trabajo, lo que, según Hacienda, le obligaba a tributar en España por su renta global, incluidos los ingresos obtenidos por sus derechos de imagen.

La Agencia Tributaria ya embargó a Ancelotti la deuda tributaria reclamada, que asciende finalmente a un total de 1.217.958,24 euros, un recargo de apremio de 243.593,71 euros y 47.298,10 por intereses.
Mañana, la Audiencia Provincial de Madrid decidirá el futuro de Ancelotti en un juicio que podría derivar en una condena de prisión y una elevada sanción económica.
